Primera Cordada Peruana en La Nose, El Capitan

En agosto se presento la oportunidad de ir a Yosemite, y con Maribel Elías habíamos visto la posibilidad de hacer algo en El Capitan que es la pared mas emblemática (ALUCINANTE) del parque. Así que planificamos el ascenso a The Nose que de paso es la ruta mas clásica del monolito, que tiene 1,032 metros distribuidos en 31 largos. La pared desde abajo se ve impresionante, es literalmente un mar de roca.


Comenzamos a prepararnos probando algunas rutas de la zona para acostumbrarnos al tipo de roca, Maribel ya había escalado en Yosemite y pude confirmar lo que me había dicho un millón de veces, ellos gradúan mucho mas bajo que nosotros.
Probamos rutas de fisura principalmente, de entre 1 y 10 largos, la mas notable fue Freeblast, que son los 10 primeros largos de la Salathe .

En el parque encuentras que algunas fisuras son realmente complicadas de empotrar dado que no son paralelas, sino formadas por el sucesivo trajinar de pitones en la fisura, lo que deja una forma totalmente inútil para un buen empotre. Ahí empotrar es cuestión de aprender la técnica y acostumbrarte a que se te resbale la mano de la fisura y los pies de la placa en algunas partes en que es lisa debido al continuo rozamiento de millones de pies de gatos durante tantos años.

Al comienzo, queríamos hacer la pared en tres días, confiados de nuestra capacidad, luego de unos días y algunas vías y de conversar con otros escaladores, decidimos que era mas prudente escalarla en 5 días, considerando la temperatura de 32º centígrados sumada a la constante exposición al sol y el peso del haulbag , fue la mejor decisión.

Descansamos un par de días antes de meternos en la pared, días que aprovechamos para terminar de arreglar todo y alucinar la ruta, que si bien en cuanto a dificultad no es tan complicada, si es bastante técnica.

Los días de descanso son realmente relajantes cuando no tienes la tensión de pensar que cosas se te pueden estar pasando, gorreando cafecito del Lodge cercano al Camp4, teníamos la rutina de sentarnos con los vasos vacíos del café que compramos el primer día e ir al rato a las maquinas a rellenar café y de paso gorrear powerade, usar la tostadora, un poco de mermelada y queso, una sana costumbre si quieres estar largo tiempo escalando y no tienes mucha plata.

Preparar el equipo fue toda una aventura a parte, comprar nuevos pies de gato, porque los que teníamos los destrozamos en los días previos, revisar todo el equipo, calcular la comida, hacer el poop tube , conseguir embases para 30 litros de líquido (en realidad puro gatorade), reparar el haulbag, ropa, PH, etc, etc. Pesar todo y revisar de nuevo que no se nos pase nada mas.

El Haulbag que teníamos, hecho en Perú, también nos hizo patalear porque no era tan resistente como creíamos, así que lo tuvimos que literalmente forrar en tape luego de darnos cuenta que arrastrarlo 40 metros le hizo demasiado daño, finalmente logramos acomodar todo dentro del haulbag, en total llevábamos algo de 50 kilos distribuidos en 30 litros de agua, casi 10 kilos de comida y el resto de ropa, bolsas de dormir y una cuerda extra.

Fuimos a la pared un viernes, el día anterior dejamos el haulbag en la reunión del primer largo para que los osos no lo saquearan. Los días anteriores no vimos a nadie en la pared y ese día había por lo menos 3 cordadas, con el calor que hacia, teníamos 2 cordadas delante nuestro y unos italianos en el primer largo, pensamos que iba a haber mucho tráfico y eso nos podía demorar, meno mal los italianos decidieron bajarse y pudimos empezar al toque. El objetivo era llegar al cuarto largo con el haulbag y fijar cuerdas hasta el largo 7, en la tarde vimos bajar una cordada por el largo 10, solo quedaba una encima de nosotros. Terminando el día teníamos a un par de gringos que venían detrás de nosotros para dejar su haulbag en el cuarto largo y bajar a descansar un par de días para luego retomar la pared.

En el cuarto largo había un péndulo doble muy bacán, Maribel ya había pasado el primer péndulo en el segundo largo, llegue al final de un diedro medio ciego y de allí tenía que pendular hacia una fisura bien fea, era un pedazo de fisura ciega, allí tenía que poner algo para hacer otro péndulo, así que decidí hacer un solo péndulo de unos 6 metros hacia una presa que se veía bastante buena y de allí levantarme hacia una laja que formaba, en la parte alta, una repisa que llegaba al final del largo, si no llegaba tenía asegurado un columpio de 6 metros hasta el diedro, me estiré todo lo que pude, haciendo un mantel en la presa que tenía y llegue a la laja, allí puse mi siguiente seguro y pude seguir el doulfer hasta la repisa y a la reunión del cuarto largo, donde pasaríamos la primera noche. Maribel me alcanzo bastante rápido y de allí seguí escalando hasta el largo 6, no al 7 como pensamos, fije cuerdas y baje al largo 4. Nosotros nos quedamos ahí, sacamos las bolsas de dormir, la comida y el rico Gatorade. Un buen día de chamba, ahora nos tocaba descansar y lidiar con los bichitos que caminan por toda la pared (incluidos nosotros), al comienzo eran insoportable pero luego de haber aplastado a unos cuantos nos acostumbramos.

Al siguiente día comenzamos pilasas aunque un poquito tarde, jumareando por las cuerdas fijas hacia la reunión del sexto largo, ya allí no estábamos seguros si la ruta seguía con un péndulo o hacia arriba, el beta dejaba abierta ambas posibilidades, ante la duda decidimos esperar a una cordada que avanzaba muy rápido, llego un pata de unos 40 años a la reunión del sexto largo, resultó que el pata conocía Perú, Huaraz e incluso a Zarela (una amiga de Huaraz que tiene un albergue). Como la cordada iba rápido decidimos dejarlos pasar para ver por donde era la ruta, esa fue una de nuestras peores elecciones, una vez que nos pasaron, paso a liderar el segundo, un patita de 23 años, muy fuerte según nuestro recién conocido y ahora odiado amigo, pero excesivamente lento. Este cambio nos retraso algo mas de 2 horas, en una posición incomoda, así que decidimos seguir. Maribel tubo que hacer un pendulo hasta el otro sistema de fisura, casi la perdí de vista cuando entro a un diedro, luego comenzó a escalar. Lo malo de los péndulos es que no puedes dejar seguros por debajo de tu asegurador porque sino este va a tener problemas para pasar. Luego de un bonito largo Maribel armó el sistema en la reunión del largo 7, de pronto ya estaba en el inicio del siguiente largo, otro péndulo y luego de un buen rato tenía a la cordada que nos había pasado justo encima mío, estaban en la reunión del largo 8 e iban a bajar, pasaron a mi costado, pidieron disculpas por la demora y desaparecieron. Seguimos subiendo, Maribel hizo el ultimo largo del día, llegábamos al largo 11, queríamos llegar al 14, pero el retraso lo hizo imposible, avanzamos tan lento que llegamos a la repisa pasadas las 12 de la noche, además Maribel se pego el susto de su vida cuando llego a la reunión y se encuentra con un patita que estaba durmiendo, luego nos enteramos que eran unos ingleses que llegaron al largo 16 y estaban bajando porque no pudieron pasar el péndulo.

Al día siguiente, esta vez muy temprano y con un nuevo plan en mente, ya que nuestro plan de vivaquear en las reuniones 14, 20 y 26 se había arruinado, escalamos hasta la repisa del largo 14 (la mejor repisa de la Nose), fijamos un par de largos de cuerda hasta la bota, terminamos temprano y descansamos cubriéndonos del sol con la sobra que proyectaba el macuto, al día siguiente escalaríamos hasta el largo 24, diez largos pasando hacia la parte mas expuesta de la pared. Además hacia la tarde vimos que la cordada que dejo su macuto en el largo cuatro, estaba llegando a las reunión del 11, entonces no nos quedaba mas que llegar al 24, porque la repisa del 20 era solo para 2 personas y malasa como vimos al día siguiente.
Ahora si que nos despertamos temprano, recontra competitivos, a las 6 de la mañana ya estábamos listos para partir, salimos volando (jumareando) hacia el largo 16, tratando de dejar atrás a la cordada gringa, pronto me encontraba haciendo un péndulo, un pendulazo, con la reunión 20 metros encima mío, corría hacia la derecha todo lo que podía para regresar hacia el otro lado mas rápido y lanzarme lo mas lejos posible, al cuarto intento logre coger una presa y comencé a avanzar en equilibro hasta que llegue al otro sistema de fisuras, ya casi en la reunión del largo 17 en artificial y sin seguros abajo, excepto los dos últimos que puse, se me salio el tercer seguro q acababa de poner. Me tuvo el daisy. Maribel no se entero hasta que llego a la reunión. Ahora Maribel tenia que bajar con mucho cuidado, porque estaba dejando el haulbag apoyado en la bota, sin asegurar, para que pudiéramos recuperarlo luego, del largo 19 sin que hiciera un péndulo tan fuerte. Siguió Maribel y luego yo, en un largo que me dejo sin nueces y casi sin huevos, parecía todo medido a la perfección, teníamos lo necesario y lo justo para poder terminar cada largo, llegue a la reunión y ancle la cuerda del macuto, Maribel lo soltó y de repente el macuto estaba debajo de mi reunión, PERFECTO, no se rompió (constantemente uno de nuestros mayores temores), allí venia una travesía, un larguito y estábamos en el 20, la repisa (muy mala, demasiado inclinada), y teníamos todo el día por delante, llegue al largo 21 y comencé a jalar macuto, de pronto se atoro, luego de varios intentos, Maribel, que estaba en el 20, logro ver de donde se atoraba y lo saco, antes de una hora, Maribel estaba haciendo EL LARGO de la Nose, el great roof, la parte mas difícil de escalar en libre, solo liberada por Lyn Hill y Tommy Caldwell, un techo impresionante realmente. Se nos hacia tarde y nos faltaban 2 largos para la repisa del 24, es largo 23 es un diedro aplastante al que llegamos como a las 11, terminamos en la reunión como a la 1 de la mañana, una buena repisa para dos y menos inclinada que la del 20, un lujo. Esa noche decidimos que saldríamos al día siguiente o por lo menos no pararíamos hasta la cumbre, con esa idea y luego de comer y tomar agua hasta hartarnos, nos fuimos a dormir, acurrucados por los insectos que nos caminaban por todos lados.
Una vez mas tempranísimo salimos, Maribel comenzó el primer largo del día, luego seguí con el largo 25, donde se me atoro una leva en la salida (un Camalot rojo, por si alguien pasa por ahí y lo saca), ya estábamos en la ultima repisa de allí solo eran 5 largos, y seguía otro yucasa, un 5.13+ Maribel entro y como a la mitad de la ruta voló un seguro y bajo algo friqueada, tenia que subir hasta donde se quedo Maribel y seguir, la fisura era una nada, donde entraban los pelos mas chiquitos, realmente incomoda, pero finalmente asegurable y con una vista hacia abajo impresionante, pronto Maribel me alcanzo y llego a la siguiente reunión, cuando subí, hasta ella, ya era de noche.
Nos faltaban 3 largos, el siguiente se me hizo realmente largo, largísimo y de noche, sin luna una vez mas, solo se veía uno que otro punto en la oscuridad de carros que pasaban abajo a 1000 metros, y una tranquilidad alucinante, en un momento estaba tan oscuro que no veía por donde ir y el beta indicaba un “alcove”, mal momento para buscar un diccionario, que mierda es eso, en fin me arrastre por donde creí conveniente hasta que encontré senas de la ruta, un techito muy bacán me llevo a una repisa comodaza y a la hora tenia a Maribel putenadome por los seguros del techo, me paso un largo y de allí venia algo que en el beta se veía divertido, una línea continua de chapas, mostro, para correr enchapando, lo que no dice el beta y no se ve de noche, es que es todo extraplomado, tamare, una hora mas colgado en la oscuridad y las chapas no es que estén particularmente cerca así que de noche por ratos me demoraba en encontrar la siguiente. Cuando ya no vi mas, y se veía fácil pensé que a lo mejor ya era el final, se suponía que era un 5.5, pero como no estaba seguro, antes de empezar me ajuste los pies de gato y le grite a Maribel muy seriamente, “ATENTAAAA QUE VOY A ENTRAR AL 5.5!!!!!”, ella obviamente debe de haber sufrido un ataque de risa.
Avance por el 5.5 y rápidamente me di cuenta que se habían acabado los extraplomos, me demore un poco en encontrar la siguiente reunión y luego Maribel estaba subiendo, en un momento se pego un pendulazo y se dio un buen susto, saque el haulbag, salio Maribel y subimos por una pendiente hasta un punto seguro, eran las 5 de la mañana y estábamos en la cumbre de el Capitan, éramos la primera cordada Peruana en hacerla y ella la primera mujer peruana en escalar una ruta en el Capitan, estábamos recontentos, tomamos harta agua y encontramos unas botellas con agua, con signos chinos que de hecho eran de los chinos que se metieron a la Salathe, le dimos vuelta a una y nos fuimos a dormir, a las 2 horas no podíamos seguir durmiendo porque el sol nos estaba sancochando.

Al dia siguiente, o mejor dicho a las dos horas de habernos dormido, seguiamos con las mismas sonrisas que seguro no se nos quitaron en todo el día, bebimos, comimos, nos tomamos hartas fotos, antes de iniciar el regreso, 4 largas horas de bajada que Maribel confundió con 20 minutos por lo que solo llevamos medio litro de agua. La bajada es un poco complicada, bajamos por un costado del Capitan íbamos bajando una media hora y de pronto nos dimos cuenta que no teníamos en poop tube así que regrese a buscarlo, luego seguimos bajando, nos perdimos un montón de veces hasta que distinguimos lo que podrían ser los rapeles, hicimos tres rapeles y seguimos caminando casi una hora mas hasta un estacionamiento donde lo primero que hicimos fue tirar el poop tube (que olía peor de lo que suena). Caminamos hasta el carro e hicimos algo que habíamos querido hacer desde que estábamos en la pared, ir a una piedras en medio del río y lanzarnos de ella al río, ese era el splash que escuchábamos todos los días mientras nos asábamos al sol, para nuestra sorpresa, el agua no era fría… era helada, casi no la hacemos, fuimos nadando a la piedras saltamos y salimos tiritando, había acabado la aventura, unas chelitas y al Camp4.

Fuente : Maribel Elias y Diego Fernandez

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2 Responses to “Primera Cordada Peruana en La Nose, El Capitan”

  1. Maribel Says:

    Recien leo los comentarios! gracias a todos por las felicitaciones, y si, hay que incluir el topo y los nombres famosos. Me imagino que estoy respondiendo tardaso, pero no, no se necesito martillo ni pitones, pero los camhooks si son utiles.

    gracias de nuevo y espero poder treparme el capitan de nuevo en este verano!

  2. elboulder.com » Blog Archive » Foto de la semana Says:

    [...] Elias en el largo 26 de The Nose (5.9 C1) en Yosemite [...]

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