Dominguerismo Vertical, Quebrada Rurec-Huaraz

Los primeros días de mayo, estando en Huaraz, cayó en mis manos la foto de una pared con el relajado nombre de Dominguerismo Vertical, la misma que mostraba unos diedros increíbles en la parte superior. A partir de entonces, cada día que pasaba iban creciendo y creciendo mis ganas de escalarla, hasta que luego de conversar con Diego, decidimos hacer un ataque rápido y furioso de fin de semana alargado.

Viajamos de Lima a Huaraz el viernes por la noche llegando al amanecer del sábado, hicimos compras de alimentos y tomamos la kombi a Olleros, donde ya nos estaba esperando el arriero que habíamos coordinado días atrás desde Lima. De inmediato aproximamos hasta pie de pared, donde armamos el campamento y pasamos el resto del día reconociendo la vía e identificando los puntos claves.

Por la noche mientras cenábamos acordamos intentar hacer la vía en dos días, para lo cual debíamos ir ligeros llevando el mínimo peso, solo las casacas de pluma, parkas, fundas vivac, linternas frontales, dos litros de agua y unas barras de chocolate. El objetivo para el primer día era llegar hasta la repisa sobre el largo 10 donde haríamos nuestro vivac, comeríamos los chocolates y beberíamos un litro de agua cada uno. El segundo día planeamos escalar los 7 largos restantes hasta la cima solo con el equipo de escalada dejando el abrigo y las fundas vivac en la repisa del Largo 10. Luego de la cumbre rapelar toda la vía para dormir en la base.

Bueno, ese era nuestro plan maestro, la realidad fue un poco distinta …

El Domingo temprano luego de un buen desayuno empezamos a escalar según nuestra estrategia, un largo cada uno, venga lo que venga. Empecé el primer largo que estuvo fácil y divertido, rápidamente llegué a la reunión, dos parabolts que me dieron una sensación de super protección. Diego siguió con el segundo largo, un diedro muy lindo y luego el A1 muy bien protegido, luego hice el tercer largo con el primer 6b de la vía y así fuimos subiendo hasta llegar al quinto largo, travesía hacia la izquierda. Encontramos que caía una capa de agua sobre la pared en esa parte y el A2 me consumió mucho tiempo, no encontré donde colocar las uñas, habían unos bordes tapados por musgo por donde caía el agua, y estuve harto rato en ese largo hasta que un seguro saltó y me pegué un vuelo de unos 5 metros con péndulo y todo. Diego me reemplazó, luego de una travesía de 3 o 4 gancheos pudimos al fin pasar. Dejamos equipado el largo con una cuerda que llevamos para asegurar un descenso rápido y seguro. Seguimos para arriba de tal forma que al anochecer recién me tocaba primerear el largo 10, indispensable para dormir cómodos en la repisa. Mientras me preparaba acomodando el equipo en mi arnés para primerear ese largo, Diego sacó las frontales y repentinamente se abrió la mía y salieron volando por los aires las baterías. Y por si eso fuera poco, las baterías de la Tika de Diego estaban tan bajas que apenas si daba una muy tenue luz al acercarme mucho a la pared. Para colmo de males, empezó a llover, aunque muy ligeramente.

Entonces ni modo, a escalar al tacto, porque dormir parado no es la voz. Me puse la frontal de Diego y con mucha concentración fui progresando en esa placa 6a+/b tratando de recordar las presas que usaba con la mano porque no tenía luz suficiente para ver donde iban los pies, la memoria era el arma secreta para evitar la caída. Y hablando de caída, no asustaba mucho porque la verdad no se veía nada y no me estresaba tanto que subiera y subiera sin encontrar donde asegurar, ya sabes ojos que no ven ….
Finalmente, oh maravilla, pude llegar a la repisa. Repisa?? Mas bien cancha de futbol. Felicidad. Un lugar muy grande y cómodo para pernoctar. La pasamos perfecto en ese lugar. Cenamos nuestras deliciosas barras de chocolate bajo la plateada luz de miles de estrellas y por fin pudimos probar el líquido elemento, agua helada. Realmente no tenía tanta sed ya que casi todo el día estuvimos a la sombra, el sol estuvo casi todo el tiempo tras las nubes y cuando soleó, la pared estuvo a la sombra.

Al amanecer del Lunes desayunamos el último chocolate y a preparar el equipo. Partimos muy optimistas bien repuestos de la noche, aunque fría, muy tranquila.

Empecé el largo once optimista pero al llegar a la reunión pude ver los techos del A2 del largo 12 completamente mojados y chorreando un ligero torrente de agua. Feo trabajo le espera a Diego, pensé. La placa y la fisura de travesía de los techos llenos de moho y vegetación fueron un calvario que demoró harto esfuerzo y una caída, de un par de metros, que dejo a Diego prácticamente a mi costado en la reunión, la fisura estaba tan sucia y húmeda que voló de una leva, por suerte el resto de seguros fueron más consistentes. Diego salió de esa casi totalmente mojado y yo con la mitad del forro polar en igual condición, debido a que el último techo era una chorrera de agua sucia. Y la sombra que nos perseguía hacía todo muy frío. Como hacer para desaparecer el frío??.

Ni vuelta que darle, a seguir para arriba, me tocó primerear el siguiente largo, un 6b+ precioso, bien protegido y muy bueno que me desapareció el frío en un dos por tres. Y seguimos avanzando sin mirar el reloj pero sabiendo que el tiempo corría más rápido que nosotros.

Cuando me tocó iniciar el largo 15, miré al cielo y viendo la débil luz del crepúsculo le dije a Diego que iría subiendo buscando algún lugar donde protegernos para nuestro segundo vivac, ya que no pensaba volver a escalar de noche con esa única super linterna frontal que alumbraba menos que un palito de fósforos. El me miró, con esa mirada dudosa que me permitía adivinar que estaba pensando lo mismo que yo, que las casacas de plumas estaban abajo en la repisa del largo diez, junto con las fundas vivac y que con el viento que habría toda la noche la pasaríamos muy mal, sin embargo no dijo nada, solamente alcanzó a decir Dale, que te estoy asegurando…

Avancé por una placa y luego un diedro hasta llegar a una chimenea grande, me quedé mirándola y me pareció un perfecto sitio para guarnecernos del viento o de alguna eventual lluvia. Me arrastré hasta lo más profundo de la gran grieta escudriñando y encontré una buena fisura donde hice una reunión a prueba de bombas. Diego vino de segundo y ni bien llegando le presenté a nuestro hotel de lujo para esa noche, no dormiríamos precisamente echados, pero muy bien protegidos del viento. Comimos y bebimos el aire del lugar y de sobremesa comentamos los pasos más bestias y divertidos del día. Luego nos acomodamos y a dormir. Bueno, mas bien a imaginar que dormíamos rodeados del frío mientras esperábamos que lentamente, muy lentamente pasaran las millones de horas que duró la noche, muchos pensamientos, idas y vueltas de mente, hartas preguntas, pocas respuestas, pero sobre todo, nos alumbraba saber que la cumbre estaba a solo dos largos, dos pequeños tramos … y eso hizo muy llevaderos los pesares …

Al fin amaneció y tan pronto la claridad mañanera nos rodeó, desayuné lo que quedaba del largo 15, lo cual arrancó de mi cuerpo todo el frío remanente. Luego Diego resolvió el largo 16 y finalmente me llegó la hora del último largo, muy bello por cierto, con una parte central sobre unos bloques increíblemente linda, 6b que luego cedió a un tramo lleno de luz y exposición que daban la sensación de estar escalando en el aire, en la nada. Y después de eso … la cima …. qué puedo decir … alegría?? felicidad?? no se, solo encuentro apropiada una palabra …cumbre!!!.

LLegó Diego y serían las 9:00 am, el sol brillaba en todo su esplendor y el cielo azul hacía de marco a los nevados vecinos haciendo que nuestro metro cuadrado de felicidad tuviera una vista increíble. Fiesta por un buen rato hasta que fue la hora del descenso. A rapelar se ha dicho!
Los rapeles fueron tantos, pero tantos que los brazos se fueron cansando, cansando, cansando de recuperar la cuerda, que la mente se fue cansando de recordar cual cuerda jalar, de esquivar la vegetación para que no se vayan a atorar la cuerdas, que la reunión está mas a la izquierda, en este caso el topo fue muy útil para la bajada también.
Agradecimos haber dejado la cuerda fija en el largo 5 que nos permitió pasar al toque porque llegamos tan cansados que resolver ese rapel sin esa ayuda hubiera sido muy penoso.
Finalmente llegamos a tierra firme a las 3 de la tarde con una sed y un hambre que devoramos todo lo que teníamos en la carpa, sin piedad. cansados pero felices, comentando todos los detalles de la escalada sin parar. Pero aún no terminaba la odisea, teníamos que seguir hacia Olleros y luego a Huaraz porque era martes y al día siguiente había que trabajar, lejana palabra a esas alturas …
Caminamos 4 horas hasta llegar a olleros al transporte que teníamos contratado hacia Huaraz, luego tomamos el bus Huaraz Lima de las 11pm, llegando a casa a las 6:00am del miércoles y a las 8:30am ya estaba en mi escritorio frente a esta computadora leyendo los correos de los proveedores, de los clientes y ninguno sabe a nada, casi no tienen sentido, y sigo digitando las teclas mientras los demás miran de reojo mis manos llenas de heridas y arañazos y se preguntan si acaso tuve un combate a muerte con mi gato o si mi novia es medio sadoca ….
Solo dentro, en mi espíritu, en mi esencia hay regocijo infinito y una gran sensación de paz y felicidad, de haber vivido la increíble emoción que solo el bigwall puede darte y estoy agradecido porque todo salió bien, salió mejor que en sueños. Y Doy las gracias.

Pedro Temoche

Mas fotos en http://picasaweb.google.co.uk/gimnasiodeescalada/DominguerismoVertical
FICHA TECNICA

Zona: Quebrada de Rurec
Montaña: Risco Ayudín (4,650 m)
Vía: Dominguerismo Vertical
Desnivel: 675m
Dificultad: 6b+, A2, Ed. inf.
Fecha: 26, 27 y 28 de mayo, 2007
Escaladores: Diego Fernandez y Pedro Temoche (1º repetición)

La Vía
Esta increíble pared de granito está ubicada a unas pocas horas de caminata subiendo desde el pueblo de Oyeros, sobre el margen derecho de la quebrada de Rurec, al lado izquierdo de la catedral de Rurec (via mountrek).

Abierta por escaladores españoles en el 2005, esta vía de 17 largos cuenta con casi todas las reuniones equipadas y tiene algunos expansivos en las zonas de placa donde no hay otra forma de proteger. La vía es muy constante y se deja proteger muy bien con levas y empotradores, especialmente desde el onceavo largo en adelante.

Material Recomendado: 1 juego de camalots (hasta 3.5), un juego de aliens (verde, amarillo rojos), juego de empotradores, 5 a 10 clavos variados, 2 uñas (finas).
Descenso por la misma vía, prever cordinos para el descenso. Posibilidad de fijar cuerda tipo pasamanos para facilitar rapel en largo 5

Horario: prever 2 dias de escalada y uno de descenso (vivacs en R6 dos personas, R10 gran repisa superior, R16 + de dos personas)

Topo

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7 Responses to “Dominguerismo Vertical, Quebrada Rurec-Huaraz”

  1. nativo23 Says:

    Chevere el artículo, A ver unas fotitos? o al menos el topo? alguito pee

  2. Anonymous Says:

    Felicidades, eso estuvo de película.

  3. Freddy Says:

    Pedro,

    gran reseña de la escalada. felicitaciones a ambos.

    freddy

  4. Maribel Says:

    que bueno el artículo!! había visto solo fotos. Felicitaciones a la cordada!
    una ruta mas para mi lista, ojala se pueda :)

    maribel

  5. Anonymous Says:

    TODO SE PUEDE

  6. Anonymous Says:

    quien les dijo que son la primera repeticion???
    soy de huaraz y conozco por lo menos 2 parejas anteriores que la han hecho.

  7. Anonymous Says:

    quien les dijo que son la primera repeticion???
    soy de huaraz y conozco por lo menos 2 parejas que la han hecho antes a esa via

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