ESTE POST HA SIDO ESCRITO POR JEREMY ROBERT, FRANCES, EN UN CASTELLANO NO TAN BUENO, PERO MUY DIVERTIDO. DISFRUTEN DE LA HISTORIA DE LA “CAIDITA”
Soy Francés, llegué el año pasado a Perú y me encontré con unos escaladores. Aunque tuvo que hacer huecos para las piletas de la nueva palestra, sigo escalando con ellos. Esta vez la escalada se termino al piso, pero tampoco será la última trepada.
Fue una salida al sitio de Las Vignas… al final de junio (exactamente el 21 de junio, día de la fiesta de la música en mi país), cuando las nubes todavía permiten que los champiñones crezcan de todos lados y que hasta en los cerros lejanos de la Molina, te mueras de frio!
Fuimos con Leandro, entre extranjeros… seguramente que los peruanos estaban mirando, o más bien deprimiendo, frente al partido de futbol del equipo nacional, o todavía en la cama…o al Tizón ¿quién sabe?
Hicimos unas vías más o menos fructuosas…
Dudando dejar eso así y regresar descansar a la casa, me metí en una última ruta que se vía bien… Una fisura, una poco sucia, arenosa, humedad, ¿que pedir más?
Bueno, llegué al techo, como se veía pendejo, pidió a Leandro un descanso. Me colgué de una nuez de 2, que entraba perfecto en una fisurita! Viendo lo que me esperaba, metí otra, pero esta fue por gusto, porque no entraba ni m….
Igual me lancé, fueron unos pasos medio raros, corrí una presa abajo del techo, una arriba, sucia o humedad… y volé!

Fue rápido, escuche clac, clac, clac, clac, capaz un clac más… se fueron todas las protecciones conmigo, la nuez de 2 se aplasto para salir del otro lado de la fisura. El friend un metro más abajo salió como las huevas, seguramente no lo había testado suficientemente bien y raspo… Y lo demás, ni tengo ida, solo sé que me encontré al piso, 7 a 10 metros abajo, con un dolorcito.
Después una inspección rápida no me dolía la espalda, la cabeza tampoco (tenia casco), movía las piernas, tenia los codos como melones sangrados (eso si dolía). Recuperé mi respiración, y empezó a bajar este cerro maldito, mientras que Leandro se cargaba del equipo. Fue una bajada larga.
Me metí al caro ¡directo a la clínica!
Inyección muscular…15 min… estoy un poco mejor! Un analgésico… ahí me relajo!

Radio, ecografía, no tengo nada al codo, pero si una fractura al coccys y derecho a una noche al hospital… ¡así que a un cojincito rosado!
Dos semanas de descanso total, todos los partidos de la Eurocopa… sin el equipo de Francia, y dos meses antes de escalar de nuevo! Hubiera podido ser peor…
Así que a veces, mejor caerse de una palestra sobre unas colchonetas o… todavía mejor ¡caerse en las sofás del Tizón!
Gracias a mis amigos peruanos, y uruguayo por todo!
A mi enfermera querida (Mamuca en la foto)
Y a todos… que se cuidan y que no dejan de escalar, con casco!