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Entrevista a Richard Hidalgo en El Comercio

Monday, April 26th, 2010

Es guía profesional de alta montaña y un atleta de élite. Sin embargo, eso no es suficiente para Richard Hidalgo. Él, además, quiere escalar el monte Everest sin ayuda de oxígeno suplementario. Para este nuevo reto, el maestro del montañismo ya emprendió su viaje y hoy se encuentra en su quinta expedición a la cordillera de los Himalaya, ubicada en la frontera entre Nepal y China.

El pasado 20 de febrero, como parte del reto que creó el proyecto Andes Challenge, Richard Hidalgo logró sortear con éxito el desafío de ir desde la cima del nevado Vallunaraju en Huaraz hasta la playa Tortugas en menos de 24 horas. Su recorrido duró 20 horas. Hizo el camino escalando, montando bicicleta y corriendo.

Richard es una muestra personificada de vigor y perseverancia. Sin embargo, él afirma que no se cree ni más ni menos por ser el único montañista peruano en haber llegado tan lejos. Por el contrario, cuando conversas con él, su rostro solo refleja ecuanimidad y sobre todo, mucha sencillez.

Mientras conversamos en una heladería de San Isidro, me cuenta que su estrategia para ser capaz de desafiar su próximo reto constó en escalar los nevados Coropuna (6.426 m.s.n.m) y Ampato (6.318 m.s.n.m), ambos en Arequipa. Una vez en el Himalaya, el entrenamiento incluirá la ascensión del monte Hinglum, de 7.121 ms.n.m. para continuar con la aclimatación que le permitirá hacer cumbre en el Everest, la montaña más alta del mundo (8.848 m.s.n.m).

¿Cuál es el truco? Controlar la mente para ser capaz de guardar la calma ante momentos de tensión, afirma Richard. Y aunque suene difícil, no hay duda que para él esto le resulta más fácil que a cualquiera.

Por Pamela Oyola

¿Listo para escalar el monte Everest?
Sí, voy para retomar el punto donde me quedé el año pasado, que es a 500 metros. No pude terminar por factores climáticos, porque había -30 grados y vientos que van más de 200 km/h. Eso hace que no circule bien la sangre, que uno tenga la garganta seca. El frío es peligroso porque no te permite avanzar.

Ahora el frío allá es menos intenso, ¿verdad?
Exacto. En los meses de abril y mayo el clima no es tan bajo, por ello, las posibilidades de éxito para esta expedición son más altas.

¿Qué llevas para abrigarte?
Sobre todo casacas y un traje de plumas. Llevo diferentes mudas. La idea es no llevar ropa que sea muy pesada.

Cuando haces expediciones, ¿qué llevas en la mochila?
Llevo mi laptop, videos, libros, música, fotografías de familiares. Esto para los momentos de ocio, sobre todo cuando hay mal tiempo. Pero a la montaña solo llevas lo necesario. Mi mochila pesará entre 12 a 15 kg. Tampoco es mucho.

¿Y de comida?
Llevo carne especial en polvo, suplementos, vitaminas, antioxidantes, energéticos, mucho líquido. Los alimentos deben ser ricos en proteínas y de rápida absorción. En una expedición como esta, en donde hay menos oxígeno, se tiene que ir con reserva, esto significa ir con bastante grasa acumulada en el cuerpo, porque en la montaña, así estés sentado, tu organismo quema calorías más rápido para compensar la falta de oxígeno y las bajas temperaturas. Y lo primero que se pierde es masa muscular. Hay gente que se desnutre tanto que no puede caminar.

¿Estás nervioso?
No (sonríe).

¿Recuerdas alguna anécdota?
El año pasado, cuando estaba tratando de escalar una montaña, había un frío tan intenso y un viento tan fuerte que solo con sacarme un ratito el guante para ponerme otro más grueso, me di cuenta que no sentía mis manos. Sentí desesperación y miedo. Porque si no sientes tus dedos, no puedes sostenerte y piensas que te puedes caer.

¿Qué hiciste?
Traté de bajar, pero no podía por el dolor en mis manos. Entonces traté de que vuelva la circulación con calor. Si uno no evita parar el entumecimiento que siente, este va a seguir avanzando. Afortunadamente después de unos 20 minutos volvió la sangre a mis manos y pude seguir escalando.

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¿Te sorprendiste cuando el proyecto Andes Challenge te convocó para que seas parte de su ruta extrema, hacer el recorrido desde del nevado Vallunaraju hasta la playa Tortugas en 24 horas?
Me gusta que hayan confiado en mí. Por eso, cuando Benjamín Benkelo Morales me convocó, acepté el reto.

24 horas es poco tiempo, ¿no?
Sí, por eso el reto fue grande. Me lo propuse y afortunadamente lo logré. Bajé del nevado en Huaraz hasta la playa Tortugas en Casma en 20 horas. Lo hice usando mis propios medios, montando bicicleta, corriendo, escalando, etc. Esto fue un entrenamiento para lo que voy a hacer ahora, escalar el Everest.

Logras todo lo que te propones?
Trato de hacerlo. Cuando uno tiene voluntad y perseverancia, sí se puede. Aunque haya veces que me sienta cansado, mi mente sabe que tengo que seguir entrenando.

¿Cómo te entrenas?
Cuando estoy en Lima practico crossfit, que es un sistema de entrenamiento de ejercicios físicos y variados, con movimientos funcionales, ejecutados a alta intensidad. Cuando estoy fuera, entreno todo el tiempo en la montaña. Mi cuerpo debe acostumbrarse a la altura y a la falta de oxígeno. Por eso, viajo mucho. De nada me vale hacer un entrenamiento si no tengo una organización.

Imagino que prepararte para soportar la altura habrá sido todo un proceso. ¿Alguna vez sufriste de soroche?
Sí, hace muchos años cuando estaba llevando un curso básico de montañismo por primera vez, subí una montaña a una altitud de 4.300 metros. Me quería morir. Estaba verde. Me dolía la cabeza, uff…me sentía fatal.

Ahora ya estás acostumbrado.
Sí, el cuerpo es como que leyera que uno está en la altura y prepara los mecanismos necesarios para que no te choque la altura. Pero eso es un proceso. Como el deporte es mi vida, todo el tiempo estoy entrenando. Yo nunca descanso. Ahora estoy entrenando de forma más intensa desde setiembre para irme al Everest. Ese es el tiempo que uno debe practicar como mínimo.

Después de escalar el monte Everest, ¿qué viene?
Luego me voy a Huaraz. La temporada de mayor trabajo en la montaña es precisamente entre julio, agosto y setiembre. Después seguiré entrenando para emprender mi nueva travesía. Solo que aún no sé a dónde será.

La gente dice que eres huaracino…
Muchos creen que soy de Huaraz, pero soy limeño. Lo que pasa es que por mi trabajo paro mucho en Huaraz. Allá está la sede de Asociación de Guías de Montaña, a la cual pertenezco. Toda la gente de allá me ha adoptado. Por eso siempre digo: “yo no soy de Lima, soy del Perú”.

“¿MI VIDA O LA MONTAÑA?”
¿Es cierto que desde los 17 años tuviste claro que querías ser montañista?

Sí, pero fue algo fortuito. Yo no sabía que existía el montañismo como deporte. Pensé que esto era algo que existía solamente fuera del país. Entonces vi un anuncio del Club Andino Peruano sobre un curso que duraba un mes, y me gustó. Llegaban los fines de semana y me iba a la montaña, escalaba roca, aprendí muchas técnicas.

¿Podrías vivir sin hacer montañismo?
No. Si a los 70 u 80 años no tengo el mismo físico o ritmo que ahora, igual lo seguiría haciendo. No concibo mi vida sin este deporte.

Sé que para escalar se requiere un continuo trabajo con la mente.
En la mente está todo. La perseverancia y la decisión están ahí. Pero también hay un punto en que uno dice hasta acá no más, no voy a arriesgar mi vida. Si te mandas, sabes que las consecuencias pueden ser mortales.

¿Eso lo haces por tu familia?
No necesariamente. Solo que uno tiene que priorizar sus metas, y yo quiero escalar las 14 montañas más altas del mundo. Hay momentos que uno se pregunta: ¿mi vida o la montaña?

Tú eliges la vida.
Sí, claro.

Pero en el montañismo las cosas se pueden salir de tus manos, ¿qué pasa un día cualquiera te cae una avalancha encima?
Uno nunca sabe qué va a pasar. La montaña puede ser maravillosa cuando todo está tranquilo, pero si no tomas las medidas necesarias, hasta una montaña fácil puede ser riesgosa.

¿Cómo es una montaña fácil?
Es aquella que tiene una pendiente inclinada como de 30 a 40 grados, no hay muchas grietas. Una montaña difícil es mucho más vertical, tiene roca, hielo, nieve. Está a más metros del nivel del mar. Para esta última se necesita más técnica. Pero a veces, en las montañas más fáciles es en donde ocurren más accidentes porque por ser más simples, uno se confía y no les presta mucha atención.

¿Nunca te cansas?
Claro. Hay veces que a 8.300 metros de altura, con solo empezar ya te cansas. Pero me digo: “no puede ser”. Ante eso, marco un ritmo, me concentro, me engancho y ya está. Es poco a poco.

¿Cuál es el motor que te impulsa a seguir?
Quiero ser el primer peruano en llevar la bandera nacional a la cima del Everest. Eso lo tengo claro. Si no tienes objetivos, todo lo que puedes querer se puede venir abajo. Las metas hacen que uno se sienta motivado y lleno. Para mí, lo más complicado es conseguir el presupuesto necesario y el auspicio de distintas empresas.

¿Crees que el Gobierno debería promover más el deporte de montaña?
Claro. El Estado debería apoyar más a los deportistas. Si bien, a mí desde hace tres años me apoya el Instituto Peruano del Deporte, y espero que este año también lo siga haciendo, es complicado mantenerse en este camino. Es difícil conseguir los auspicios, hay que tocar muchas puertas y la mayoría de veces, no tienes respuestas.

¿Nunca has estado al borde de la muerte?
Al borde, nunca. Pero algunas veces me he sentido muy mal, llegando al punto de casi caerme desde los 200 metros de altura, pero ahí lo que se requieres es conseguir un lugar de dónde sostenerte, además de mucho control. Eso te lo da la experiencia. Yo he visto morir mucha gente cerca de mí por ataques cardíacos, por desnutrición, etc. Es fuerte, pero es así.

¿Tu familia apoya lo que haces?
Mi mamá en un principio me decía que haga algo útil, que me siga dedicando a la ingeniería industrial que era lo que estaba estudiando, porque decía que el montañismo no me iba a dar plata. Pensaba que estaba perdiendo mi tiempo. Luego se dieron cuenta que estaban equivocados. Ahora ya es mi fan.

¿Tienes pareja actualmente?
No, no tengo o tiempo.

¿Qué te dice tu hijo?
Mi hijo me entiende. No siente miedo cuando le digo que me tengo que ir de viaje. Confía en su papá.

¿Qué sería de él si te pasara algo?
Es que no pienso en eso. Sé que el riesgo es enorme pero mi mente no se enfoca en el peligro solo en la acción.

Se ve que eres fuerte.
No, tranquilo nomás. Tampoco me considero especial. Siempre me siento igual. Tengo mi vida común y corriente. Solo hay que tomar precauciones. Por ejemplo, en la zona de la muerte que es aquel lugar donde la altura sobrepasa los 8.00 metros, uno no puede quedarse más de 24 horas, porque si no entra suficiente oxígeno a tu cerebro te puedes morir. Yo me he quedado una vez aquí 36 horas. Las últimas doce horas estuve desesperado.

Te quedaste más tiempo del que debías.
No era el plan. Estaba con dos canadienses, pero a diferencia de mí ellos estaban con máscaras de oxígeno, yo no. Por eso, estaba desesperado.

¿A qué o quién te aferraste en ese momento?
A mi mente.

¿Cuál es la montaña que más te ha gustado escalar?
La Cordillera Blanca. Desde aquí hay unos paisajes preciosos. Y cuando atardece es mucho mejor.

¿Qué sientes cuando llegas a la cima del éxito?
Me siento muy bien, porque ya no tengo que seguir escalando (risas). Se sienten una mezcla de emociones. La felicidad es muy grande al ver que logras lo que estabas queriendo hacer. Esta se combina con una pequeña dosis de adrenalina, que va bajando poco a poco al ver que ya no hay más por escalar.

FUENTE: http://blogs.elcomercio.pe/entrevistas/2010/04/richard-hidalgo-quiero-ser-el.html

Los Andes Challenge Non Stop

Saturday, February 6th, 2010

Por primera vez, en nuestro país se efectuará el reto deportivo de aventura “Los Andes Challenge Non Stop”, el cual consistirá en ascender a la cumbre del nevado Vallunaraju, a 5 mil 686 metros sobre el nivel del mar en la Cordillera Blanca, para luego descender hasta la playa Tortugas, en la provincia ancashina de Casma.El Servicio Nacional de Áreas Naturales Protegidas por el Estado (Sernanp) del Ministerio del Ambiente, auspiciador del evento, informó que se cumplirá en un lapso menor a las 24 horas, combinando diferentes disciplinas deportivas como el montañismo, esquí, bicicleta de montaña y carrera de resistencia.

El encargado del reto es el montañista Richard Hidalgo, quien ha participado en dos expediciones exitosas al Himalaya en 2006 y 2007, logrando en aquellas oportunidades ascender a más de ocho mil metros sobre el nivel del mar, sin la ayuda de oxígeno envasado.

La actividad es posible gracias a la geografía privilegiada del departamento de Áncash, que cuenta con el callejón de Huaylas y la Cordillera Blanca, ubicada en el Parque Nacional Huascarán, declarado Patrimonio Natural de la Humanidad.

A través de este reto se busca sensibilizar y crear conciencia acerca de la importancia de estos espacios naturales, así como de las reservas de agua con las que contamos en el futuro y que se encuentran en forma sólida en el hielo que cubre las montañas.

Este ecosistema de montaña se encuentra seriamente amenazado por la presión humana y el cambio climático. La forestación de las áreas altoandinas es una de las formas viables para conservar y mantener en el futuro el recurso agua.

Con este evento se establecerá un récord mundial que servirá, a partir del próximo año, como referencia para futuros retos de campeonatos con varios competidores, que nos ubicarán en el mapa mundial de los deportes de aventura.

 FUENTES: Crossfit Perú, Universia y Viajeros

Próximo intento de Richard a la cumbre del Everest 5 de Junio!!!

Monday, June 1st, 2009

Información de la llamada de Richard a Ana Luisa, publicado en Camachoton.

 

Anoche volví a hablar con Richard, esta vez bastante largo.

Me pudo contar con detalles las últimas noticias de la expedición, desde el día 20 de mayo hasta ayer. La pondré en orden cronológico para que no se me pase nada.

 20-21 mayo

Ventana de buen tiempo. Resultó ser más corta de lo que se esperaba. Algunas expediciones hicieron cumbre; muchos de ellos regresaron con congelamientos, hubo un montañista noruego que estuvo desaparecido por tres días (con mucha suerte fue encontrado vivo en el C3) y murieron dos personas: un checo en el C1 y un canadiense en el llamado “segundo paso” (8500 msnm).

21 mayo

Richard sale del Campo Base Avanzado (CBA) y duerme en el C1 (7150 msnm)

22 mayo

Sale del C1, llega al C2, pero se ve obligado a regresar por fuertes vientos. Regresa al CBA.

23 mayo

Contradicción en pronósticos del tiempo, pero la mayoría supone una nueva ventana de buen tiempo a partir del 27 de mayo (esta nunca se produjo).

25 mayo

Muchas expediciones salen, pero Richard decide quedarse en el CBA. Esa noche la nieve alcanzó más de un metro.

27 mayo

Richard sale nuevamente al C1 y duerme allí. La mayoría de expediciones abandonan (croatas, colombianos, canadienses).

28 mayo

Descanso en C1 con Gabriel Filippi y Elia, su camarógrafo (ambos canadienses)

29 mayo

Richard se dirige al C2 con intención de tratar la cumbre ese mismo día, pero a 150 m del campamento tuvo que regresar. En sus propias palabras: “Sin exagerar, chatita, ¡los vientos eran de más de 80 Kms por hora! Incluso me tuve que cambiar los guantes porque ya no sentía los dedos de las manos, sobre todo los meñiques…”

Bajó, entonces, al C1 y durmió allí.

30 mayo

Richard y los dos canadienses evalúan la situación y deciden bajar al CBA para recuperarse. Fue una buena decisión, porque el tiempo empeoró radicalmente.

31 mayo

Descanso en el CBA. Llega una expedición compuesta por dos checos que previamente intentaron (fallidamente) subir el Annapurna. El tiempo allí tampoco ha sido bueno.

1 junio

Los porteadores contratados por la expedición canadiense se rebelan y deciden no acompañarlos más. Aunque este problema no toca directamente a Richard, me comentó que, de todos modos, produjo una gran tensión en el campamento. Arguyendo mal tiempo y demasiados peligros, los sherpas simplemente se retiran.

 

Nuestro amigo, los dos canadienses y los dos checos son los únicos que quedan en la gran montaña. Han decidido salir juntos (para así minimizar riesgos) el día 2 de junio. Si el clima les es propicio y el Everest lo permite, estarían alcanzando la cumbre hacia el 4 ó 5 de junio.

Vale la pena mencionar, además, que el viento monzón del suroeste ya empezó. Este se caracteriza, según Richard, porque trae consigo mucha nieve, pero a la vez “corta” el viento del lado norte, lo cual sería conveniente para su expedición.  

Richard está bien: completo, expectante… y hasta bromista, como siempre.

Mandó saludos y agradecimientos para todos los que desde aquí lo acompañamos y se lamentó (una vez más) de que sus equipos de comunicación (computadora, teléfono satelital) no hayan soportado la altura en la que él se encuentra.

Esperemos, entonces, que el Everest se muestre generoso con nuestro compatriota.

Desde acá, toda nuestra fuerza, querido amigo.

FUENTE:

http://groups.yahoo.com/group/camachoton/message/4191

El Club Andino Peruano abre sus puertas

Friday, May 29th, 2009

Después de un largo paréntesis nos alegra informarles que el Club Andino Peruano (CAP) ha decidido retomar su presencia en la esfera pública de las actividades de montaña.

Estos últimos años han significado para el CAP un periodo de reflexión necesario. Los trascendentales cambios que se han operado al interior de nuestra sociedad durante la pasada década, nos han obligado a repensarnos como institución en aras de poder responder al reto que implica en la actualidad ser una competente organización dedicada a la promoción del  montañismo en nuestro país.

Más allá de estos cambios, nos seguimos reconociendo deudores de una tradición montañera, probablemente la más antigua del país, que tiene su origen en los fundadores del Club Andino de Lima, organización creada en los años cincuenta del siglo pasado, que fue la que dio origen en 1960 al CAP y que continua hasta hoy con el esfuerzo, entre otros, de su socio y directivo Richard Hidalgo, quien ya ha ascendido los primeros dos ochomiles como parte de su reto de ascender los catorce ochomiles.

Así pues podemos ver que a pesar de todos los problemas y limitaciones que se han tenido en estos años es nuestro deseo y es un desafío, el convertir al CAP en una institución actual, capaz de responder a los cambios y a las nuevas formas en que se practica la actividad.

Para alcanzar ello haremos del CAP un espacio abierto, dinámico, donde se comparta experiencia, información, historias, ascensiones y escaladas. Los invitamos a sumarse y a participar de este reto.

Más información en el siguiente enlace.


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