A fines de Junio Alex Honnold hizo una escalada alucinante que estableció un nuevo record, junto a Sean Leary escalaron The nose (8b, 31 largos, 900 m), luego Salathé wall (8a+, 35 largos, 900 m) y para finalizar Lurking fear (5c C2F, 19 largos, 600 m), totalizando una ascensión de 2,400 metros (85 largos) en poco más de 24 horas con un calor sofocante.
Visita al Perú del Sr. Jordi Colomer Vicepresidente de la UIAA
Los pasados 02 y 03 de Junio integrantes del Directorio de la Comisión Nacional de Montañismo y Escalada,fueron recidos por el Sr. Jordi Colomer,Vicepresidente de la International Mountaineering and Climbing Federation (UIAA).
El viene de un periplo que lo ha llevado por varios países latinoamericanos y estuvo recientemente en la XXI Asamblea de Unión Panamericana de Montañismo y Escalada (UPAME) que ese llevó a cabo en Huaráz-Ancash.
A tal cita fueron invitados conspícuos representantes de la comunidad deportiva del montañismo y la escalada local.
El Sr. Colomer se mostró vivamente interesado en la situación actual del aspecto deportivo e institucional del montañismo y la escalada nacional,habiéndosele informado debidamente de tales circunstancias y de las acciones que se están realizando en pos de su reforzamiento y desarrollo.En tal sentido,esta Comisión recibió el explícito apoyo de la UIAA en esos objetivos y en la necesidad de que nuestro País se reintegre a la comunidad deportiva internacional vía ese ente mayor.
De parte de esta Comisión,el Sr. Colomer recibió el formal compromiso de realizar los mejores esfuerzos para concretar este retorno que positivamente ayudará a la presencia del Perú al contexto global de los deportes que representa.
Finalmente el Sr. Colomer exhortó a todos los deportistas,clubes,dirigentes y quienes se sientan comprometidos con el deporte, a poner a disposición sus buenos oficios y esfuerzos para que la institucionalidad seria y responsable prevalezca sobre todo.
Los Directivos de CONAMONT agradecen vivamente la presencia de Jordi Colomer como alto representante de la UIAA y de igual modo como deportista y entrañable amigo del Perú.
Esta Comisión anticipa la realización de un Segundo Encuentro Nacional para dar cuenta de sus acciones,recibir el aporte de ideas,alternativas y todo lo que pueda contribuír al reforzamiento y mejores perspectivas de su labor.
Este es un artículo que se publicó en un blog de la web del periodico español El Mundo. ElBoulder no comparte las opinones expresadas pero compartimos esto con la comunidad con la finalidad de dejar ver que aun en un país con tanto escaladores se cuecen habas.
El dato sobre el artículo lo vi en Andesinfo el blog de El Sevi.
“Me siento culpable, pero no sé de qué”, ha confesado el montañero Juanito Oiarzábal, después de que se haya cuestionado su actitud en relación a la lamentable muerte del también montañero Tolo Calafat.
Oiarzábal y Calafat, y los que ponen en riesgo sus vidas de un modo tan absoluto y absurdo, son culpables de nihilismo y de frivolidad, de no valorar la gracia que se les ha concedido de estar vivos.
Los llamados deportes de riesgo -que no son deportes sino versiones más o menos sofisticadas de la ruleta rusa- tienen un prestigio que sólo se entiende en una sociedad cada vez más vulgar y más gris, que ha perdido la tensión espiritual y el temor de Dios.
Sólo así se puede entender que algunos hombres hagan montañismo o participen en el Dakar, asumiendo un riesgo físico que no guarda ninguna relación con el agradecimiento que deberían mostrar por haber sido agraciados con la vida; ni con los esfuerzos positivos y fértiles que deberían estar haciendo para pagar el precio -la vida no es un regalo- y para borrar las huellas del pecado original.
En un mundo sin principios y sin ideales cada vez hay más locos que arriesgan su vida por nada. Ver valor en un montañero es tratar al hombre como si fuera una bestia inanimada, ignorar el sentido de la humanidad y que todos los sentimientos están resumidos en el Calvario.
El valor es fundar una familia, el valor es la compasión y la ternura, vivir de pie; el valor es la lealtad, el compromiso, ser capaz de llevar un poco más allá los límites de la humanidad.
También algunas demostraciones de fuerza y de talento físico son valor y a través de ellas el hombre rinde tributo a la potencia que le ha sido concedida. También los atletas honran a Dios, por supuesto.
Y también hay veces en que es justo y necesario que un hombre arriesgue su vida, porque es cierto que no somos la medida de todas las cosas y que hay mandatos que nos superan.
Pero los que ponen en riesgo sus vidas sin ningún propósito que sea metáfora de la Cruz no son deportistas, son gente que intentan resolver sus problemas personales huyendo de ellos al fondo de un desierto o a la cumbre de una montaña. Darles pátina de héroes es puro relativismo y no haber comprendido la misión de los hombres en la Tierra.
Poner en riesgo tu vida no es ninguna heroicidad cuando se hace por llegar a la cima de una montaña, ni ningún deporte, sino una inmensa tontería de persona poco madura y poco cultivada, definitivamente alejada de la sensatez y de la normalidad en el sentido clínico de la palabra.
Hoy a las 10 de la mañana recibimos noticias que Richard está camino al Campo2 (7750msnm). Nos ha comunicado que la ventana de buen tiempo se ha prolongado y calcula hacer cumbre el 25.
Es guía profesional de alta montaña y un atleta de élite. Sin embargo, eso no es suficiente para Richard Hidalgo. Él, además, quiere escalar el monte Everest sin ayuda de oxígeno suplementario. Para este nuevo reto, el maestro del montañismo ya emprendió su viaje y hoy se encuentra en su quinta expedición a la cordillera de los Himalaya, ubicada en la frontera entre Nepal y China.
El pasado 20 de febrero, como parte del reto que creó el proyecto Andes Challenge, Richard Hidalgo logró sortear con éxito el desafío de ir desde la cima del nevado Vallunaraju en Huaraz hasta la playa Tortugas en menos de 24 horas. Su recorrido duró 20 horas. Hizo el camino escalando, montando bicicleta y corriendo.
Richard es una muestra personificada de vigor y perseverancia. Sin embargo, él afirma que no se cree ni más ni menos por ser el único montañista peruano en haber llegado tan lejos. Por el contrario, cuando conversas con él, su rostro solo refleja ecuanimidad y sobre todo, mucha sencillez.
Mientras conversamos en una heladería de San Isidro, me cuenta que su estrategia para ser capaz de desafiar su próximo reto constó en escalar los nevados Coropuna (6.426 m.s.n.m) y Ampato (6.318 m.s.n.m), ambos en Arequipa. Una vez en el Himalaya, el entrenamiento incluirá la ascensión del monte Hinglum, de 7.121 ms.n.m. para continuar con la aclimatación que le permitirá hacer cumbre en el Everest, la montaña más alta del mundo (8.848 m.s.n.m).
¿Cuál es el truco? Controlar la mente para ser capaz de guardar la calma ante momentos de tensión, afirma Richard. Y aunque suene difícil, no hay duda que para él esto le resulta más fácil que a cualquiera.
Por Pamela Oyola
¿Listo para escalar el monte Everest?
Sí, voy para retomar el punto donde me quedé el año pasado, que es a 500 metros. No pude terminar por factores climáticos, porque había -30 grados y vientos que van más de 200 km/h. Eso hace que no circule bien la sangre, que uno tenga la garganta seca. El frío es peligroso porque no te permite avanzar.
Ahora el frío allá es menos intenso, ¿verdad?
Exacto. En los meses de abril y mayo el clima no es tan bajo, por ello, las posibilidades de éxito para esta expedición son más altas.
¿Qué llevas para abrigarte?
Sobre todo casacas y un traje de plumas. Llevo diferentes mudas. La idea es no llevar ropa que sea muy pesada.
Cuando haces expediciones, ¿qué llevas en la mochila?
Llevo mi laptop, videos, libros, música, fotografías de familiares. Esto para los momentos de ocio, sobre todo cuando hay mal tiempo. Pero a la montaña solo llevas lo necesario. Mi mochila pesará entre 12 a 15 kg. Tampoco es mucho.
¿Y de comida?
Llevo carne especial en polvo, suplementos, vitaminas, antioxidantes, energéticos, mucho líquido. Los alimentos deben ser ricos en proteínas y de rápida absorción. En una expedición como esta, en donde hay menos oxígeno, se tiene que ir con reserva, esto significa ir con bastante grasa acumulada en el cuerpo, porque en la montaña, así estés sentado, tu organismo quema calorías más rápido para compensar la falta de oxígeno y las bajas temperaturas. Y lo primero que se pierde es masa muscular. Hay gente que se desnutre tanto que no puede caminar.
¿Estás nervioso?
No (sonríe).
¿Recuerdas alguna anécdota?
El año pasado, cuando estaba tratando de escalar una montaña, había un frío tan intenso y un viento tan fuerte que solo con sacarme un ratito el guante para ponerme otro más grueso, me di cuenta que no sentía mis manos. Sentí desesperación y miedo. Porque si no sientes tus dedos, no puedes sostenerte y piensas que te puedes caer.
¿Qué hiciste?
Traté de bajar, pero no podía por el dolor en mis manos. Entonces traté de que vuelva la circulación con calor. Si uno no evita parar el entumecimiento que siente, este va a seguir avanzando. Afortunadamente después de unos 20 minutos volvió la sangre a mis manos y pude seguir escalando.
¿Te sorprendiste cuando el proyecto Andes Challenge te convocó para que seas parte de su ruta extrema, hacer el recorrido desde del nevado Vallunaraju hasta la playa Tortugas en 24 horas?
Me gusta que hayan confiado en mí. Por eso, cuando Benjamín Benkelo Morales me convocó, acepté el reto.
24 horas es poco tiempo, ¿no?
Sí, por eso el reto fue grande. Me lo propuse y afortunadamente lo logré. Bajé del nevado en Huaraz hasta la playa Tortugas en Casma en 20 horas. Lo hice usando mis propios medios, montando bicicleta, corriendo, escalando, etc. Esto fue un entrenamiento para lo que voy a hacer ahora, escalar el Everest.
Logras todo lo que te propones?
Trato de hacerlo. Cuando uno tiene voluntad y perseverancia, sí se puede. Aunque haya veces que me sienta cansado, mi mente sabe que tengo que seguir entrenando.
¿Cómo te entrenas?
Cuando estoy en Lima practico crossfit, que es un sistema de entrenamiento de ejercicios físicos y variados, con movimientos funcionales, ejecutados a alta intensidad. Cuando estoy fuera, entreno todo el tiempo en la montaña. Mi cuerpo debe acostumbrarse a la altura y a la falta de oxígeno. Por eso, viajo mucho. De nada me vale hacer un entrenamiento si no tengo una organización.
Imagino que prepararte para soportar la altura habrá sido todo un proceso. ¿Alguna vez sufriste de soroche?
Sí, hace muchos años cuando estaba llevando un curso básico de montañismo por primera vez, subí una montaña a una altitud de 4.300 metros. Me quería morir. Estaba verde. Me dolía la cabeza, uff…me sentía fatal.
Ahora ya estás acostumbrado.
Sí, el cuerpo es como que leyera que uno está en la altura y prepara los mecanismos necesarios para que no te choque la altura. Pero eso es un proceso. Como el deporte es mi vida, todo el tiempo estoy entrenando. Yo nunca descanso. Ahora estoy entrenando de forma más intensa desde setiembre para irme al Everest. Ese es el tiempo que uno debe practicar como mínimo.
Después de escalar el monte Everest, ¿qué viene?
Luego me voy a Huaraz. La temporada de mayor trabajo en la montaña es precisamente entre julio, agosto y setiembre. Después seguiré entrenando para emprender mi nueva travesía. Solo que aún no sé a dónde será.
La gente dice que eres huaracino…
Muchos creen que soy de Huaraz, pero soy limeño. Lo que pasa es que por mi trabajo paro mucho en Huaraz. Allá está la sede de Asociación de Guías de Montaña, a la cual pertenezco. Toda la gente de allá me ha adoptado. Por eso siempre digo: “yo no soy de Lima, soy del Perú”.
“¿MI VIDA O LA MONTAÑA?”
¿Es cierto que desde los 17 años tuviste claro que querías ser montañista?
Sí, pero fue algo fortuito. Yo no sabía que existía el montañismo como deporte. Pensé que esto era algo que existía solamente fuera del país. Entonces vi un anuncio del Club Andino Peruano sobre un curso que duraba un mes, y me gustó. Llegaban los fines de semana y me iba a la montaña, escalaba roca, aprendí muchas técnicas.
¿Podrías vivir sin hacer montañismo?
No. Si a los 70 u 80 años no tengo el mismo físico o ritmo que ahora, igual lo seguiría haciendo. No concibo mi vida sin este deporte.
Sé que para escalar se requiere un continuo trabajo con la mente.
En la mente está todo. La perseverancia y la decisión están ahí. Pero también hay un punto en que uno dice hasta acá no más, no voy a arriesgar mi vida. Si te mandas, sabes que las consecuencias pueden ser mortales.
¿Eso lo haces por tu familia?
No necesariamente. Solo que uno tiene que priorizar sus metas, y yo quiero escalar las 14 montañas más altas del mundo. Hay momentos que uno se pregunta: ¿mi vida o la montaña?
Tú eliges la vida.
Sí, claro.
Pero en el montañismo las cosas se pueden salir de tus manos, ¿qué pasa un día cualquiera te cae una avalancha encima?
Uno nunca sabe qué va a pasar. La montaña puede ser maravillosa cuando todo está tranquilo, pero si no tomas las medidas necesarias, hasta una montaña fácil puede ser riesgosa.
¿Cómo es una montaña fácil?
Es aquella que tiene una pendiente inclinada como de 30 a 40 grados, no hay muchas grietas. Una montaña difícil es mucho más vertical, tiene roca, hielo, nieve. Está a más metros del nivel del mar. Para esta última se necesita más técnica. Pero a veces, en las montañas más fáciles es en donde ocurren más accidentes porque por ser más simples, uno se confía y no les presta mucha atención.
¿Nunca te cansas?
Claro. Hay veces que a 8.300 metros de altura, con solo empezar ya te cansas. Pero me digo: “no puede ser”. Ante eso, marco un ritmo, me concentro, me engancho y ya está. Es poco a poco.
¿Cuál es el motor que te impulsa a seguir?
Quiero ser el primer peruano en llevar la bandera nacional a la cima del Everest. Eso lo tengo claro. Si no tienes objetivos, todo lo que puedes querer se puede venir abajo. Las metas hacen que uno se sienta motivado y lleno. Para mí, lo más complicado es conseguir el presupuesto necesario y el auspicio de distintas empresas.
¿Crees que el Gobierno debería promover más el deporte de montaña?
Claro. El Estado debería apoyar más a los deportistas. Si bien, a mí desde hace tres años me apoya el Instituto Peruano del Deporte, y espero que este año también lo siga haciendo, es complicado mantenerse en este camino. Es difícil conseguir los auspicios, hay que tocar muchas puertas y la mayoría de veces, no tienes respuestas.
¿Nunca has estado al borde de la muerte?
Al borde, nunca. Pero algunas veces me he sentido muy mal, llegando al punto de casi caerme desde los 200 metros de altura, pero ahí lo que se requieres es conseguir un lugar de dónde sostenerte, además de mucho control. Eso te lo da la experiencia. Yo he visto morir mucha gente cerca de mí por ataques cardíacos, por desnutrición, etc. Es fuerte, pero es así.
¿Tu familia apoya lo que haces?
Mi mamá en un principio me decía que haga algo útil, que me siga dedicando a la ingeniería industrial que era lo que estaba estudiando, porque decía que el montañismo no me iba a dar plata. Pensaba que estaba perdiendo mi tiempo. Luego se dieron cuenta que estaban equivocados. Ahora ya es mi fan.
¿Tienes pareja actualmente?
No, no tengo o tiempo.
¿Qué te dice tu hijo?
Mi hijo me entiende. No siente miedo cuando le digo que me tengo que ir de viaje. Confía en su papá.
¿Qué sería de él si te pasara algo?
Es que no pienso en eso. Sé que el riesgo es enorme pero mi mente no se enfoca en el peligro solo en la acción.
Se ve que eres fuerte.
No, tranquilo nomás. Tampoco me considero especial. Siempre me siento igual. Tengo mi vida común y corriente. Solo hay que tomar precauciones. Por ejemplo, en la zona de la muerte que es aquel lugar donde la altura sobrepasa los 8.00 metros, uno no puede quedarse más de 24 horas, porque si no entra suficiente oxígeno a tu cerebro te puedes morir. Yo me he quedado una vez aquí 36 horas. Las últimas doce horas estuve desesperado.
Te quedaste más tiempo del que debías.
No era el plan. Estaba con dos canadienses, pero a diferencia de mí ellos estaban con máscaras de oxígeno, yo no. Por eso, estaba desesperado.
¿A qué o quién te aferraste en ese momento?
A mi mente.
¿Cuál es la montaña que más te ha gustado escalar?
La Cordillera Blanca. Desde aquí hay unos paisajes preciosos. Y cuando atardece es mucho mejor.
¿Qué sientes cuando llegas a la cima del éxito?
Me siento muy bien, porque ya no tengo que seguir escalando (risas). Se sienten una mezcla de emociones. La felicidad es muy grande al ver que logras lo que estabas queriendo hacer. Esta se combina con una pequeña dosis de adrenalina, que va bajando poco a poco al ver que ya no hay más por escalar.
A fin de no repetir información y más bien difundirla, ponemos lineas abajo las últimas publicaciones de 4 web peruanas donde, al igual que en esta, se publica información sobre escalada y montaña en el Perú.
Para no repetir información, les paso algunos enlaces de bloggers peruanos que han publicado información importante respecto a actividad de escalada en roca y montaña.
Hoy 20 de noviembre del 2009 se lee en la página web de la revista Alpinist el siguiente encabezado: “Peruvians Climb Steep Snow in Ishinca Valley“!
El Nevado Verónica es la montaña más representativa de la Cordillera de Urubamba en el Cusco; la primera ascensión se realizó en 1956 por el guía francés Leonel Terray, los geólogos holandeses C.G. Egeler y Tom De Booy, y el Suizo Raymond Jenn
El mejor escalador limeño tiene 14 años. Se llama Diego Lequerica, escala desde hace 18 meses y ya se está quedando sin retos cerca a la capital. Cuando la Federación Venezolana de Montañismo y Escalada invitó a sus pares regionales a participar en el campeonato latinoamericano juvenil de escalada deportiva “Venezuela 2009”, la decisión no se hizo esperar: Diego era el elegido natural para viajar.
Como todos los años -con este ya van 11- la Asociación de Deportes de Montaña Aire Puro realizará su clásico Congreso de Montaña. La cita es el viernes 27 a partir de las 6pm en el local Scout de Miraflores (Av. Arequipa 5140, a una cuadra del óvalo).
“Hoy por la mañana se ha encontrado el cuerpo sin vida del alpinista esloveno Tomaz Humar (40). Tomaz sufrió un accidente el lunes cuando escalaba en solitario el Langtang Lirung (7.227 m), Nepal” Esta noticia fué publicada en la página de Desnivel. El lunes 9 Tomaz llamó por el teléfono satelital para avisar que había sufrido una caida. Se movió a 4 Sherpas para avanzar con la busqueda del montañista mientras llegaban especialistas de Air Zermatt desde Suiza para rescatarlo. Estos últimos encontraron su cuerpo sin vida a 5600 msnm, había sufrido fracturas en la espalda, costillas y una pierna.
Tomaz Humar fue uno de los más destacados alpinistas modernos, conocido por sus muchas escaladas en solitario, su forma de pensar de la escalada llevada al extremo (lean el artículo de Carlos Suarez) y por el alucinante rescate que protagonizó en el Nanga Parbat, cuando se quedó atrapado mientras intentaba esa pared en solitario.
Hoy hemos podido leer en mounteverest que Richard junto al equipo del canadiense Filippi compuesto por su camarógrafo y algunos sherpas, estarán tratando de llegar al C2 desde en C1 a donde retrocedieron despues de luchar el día anterior con vientos de hasta 70 km/h.
Los equipos colombiano y de la ex-Yugoslavia que permanecían hasta el día de ayer, decidieron retirarse debido a las extremas condiciones.
Cabe resaltar que Richard sigue estando solo, dado que a pesar que va junto al equipo canadiense, va solo y mueve solo toda la logística que implica el ascenso.
Detalle de la noticia:
05:57 am CDT May 29, 2009 (MountEverest.net) A gruelling descent in thick fog and deep snow took the Kazakh team through the Khumbu icefall back to BC at last.
Rough conditions forced the Serbian and Colombian teams back also on Everest north side. Only Gabriel Filippi, his cameraman, Richard Hidalgo and some Sherpas hoped to reach C2 today.
Lhotse-Everest traverse: Kazakhs back in BC
”We are in BC,” read Maxut’s SMS yesterday. “We survived with God’s help.”
Max, Vaso, Svetlana, Dimitri and Nikolai arrived in BC after dark yesterday, at 8:00pm, local time. The climb down from camp 1 had taken all day in thick fog and deep snow.
Max told Andrey Verkhovod over the phone today that after the recent snow falls, the route in the icefall became completely different. The climbers had to feel their way down in the fog; trying to uncover old ropes buried in the fresh snow. “It was a gruelling descent – visibility was 30 meters at best,” Max said.
This morning the team started the trek back to Lukla.
Everest North side: Fewer men on summit push
”Gabriel and his team, accompanied by the 17-member Serbian team, worked hard to break trail and free the ropes buried under a meter of fresh snow up to 7,350m,” Filippi’s home team reported yesterday. “The climbers stopped at a couloir between C1 and C2. At certain times, wind-speed reached up to 70km/h. At return in C1, the Colombian and Serbian teams decided to call their attempts off – conditions were too tough.”
“Gabriel, his camera operator, Peruvian Richard Hidalgo and their Sherpas have remained in C1 though,” the crew added. “They still hope for weather conditions to improve in order to try to reach C2 tomorrow (today).”