Hoy a las 10 de la mañana recibimos noticias que Richard está camino al Campo2 (7750msnm). Nos ha comunicado que la ventana de buen tiempo se ha prolongado y calcula hacer cumbre el 25.
Es guía profesional de alta montaña y un atleta de élite. Sin embargo, eso no es suficiente para Richard Hidalgo. Él, además, quiere escalar el monte Everest sin ayuda de oxígeno suplementario. Para este nuevo reto, el maestro del montañismo ya emprendió su viaje y hoy se encuentra en su quinta expedición a la cordillera de los Himalaya, ubicada en la frontera entre Nepal y China.
El pasado 20 de febrero, como parte del reto que creó el proyecto Andes Challenge, Richard Hidalgo logró sortear con éxito el desafío de ir desde la cima del nevado Vallunaraju en Huaraz hasta la playa Tortugas en menos de 24 horas. Su recorrido duró 20 horas. Hizo el camino escalando, montando bicicleta y corriendo.
Richard es una muestra personificada de vigor y perseverancia. Sin embargo, él afirma que no se cree ni más ni menos por ser el único montañista peruano en haber llegado tan lejos. Por el contrario, cuando conversas con él, su rostro solo refleja ecuanimidad y sobre todo, mucha sencillez.
Mientras conversamos en una heladería de San Isidro, me cuenta que su estrategia para ser capaz de desafiar su próximo reto constó en escalar los nevados Coropuna (6.426 m.s.n.m) y Ampato (6.318 m.s.n.m), ambos en Arequipa. Una vez en el Himalaya, el entrenamiento incluirá la ascensión del monte Hinglum, de 7.121 ms.n.m. para continuar con la aclimatación que le permitirá hacer cumbre en el Everest, la montaña más alta del mundo (8.848 m.s.n.m).
¿Cuál es el truco? Controlar la mente para ser capaz de guardar la calma ante momentos de tensión, afirma Richard. Y aunque suene difícil, no hay duda que para él esto le resulta más fácil que a cualquiera.
Por Pamela Oyola
¿Listo para escalar el monte Everest?
Sí, voy para retomar el punto donde me quedé el año pasado, que es a 500 metros. No pude terminar por factores climáticos, porque había -30 grados y vientos que van más de 200 km/h. Eso hace que no circule bien la sangre, que uno tenga la garganta seca. El frío es peligroso porque no te permite avanzar.
Ahora el frío allá es menos intenso, ¿verdad?
Exacto. En los meses de abril y mayo el clima no es tan bajo, por ello, las posibilidades de éxito para esta expedición son más altas.
¿Qué llevas para abrigarte?
Sobre todo casacas y un traje de plumas. Llevo diferentes mudas. La idea es no llevar ropa que sea muy pesada.
Cuando haces expediciones, ¿qué llevas en la mochila?
Llevo mi laptop, videos, libros, música, fotografías de familiares. Esto para los momentos de ocio, sobre todo cuando hay mal tiempo. Pero a la montaña solo llevas lo necesario. Mi mochila pesará entre 12 a 15 kg. Tampoco es mucho.
¿Y de comida?
Llevo carne especial en polvo, suplementos, vitaminas, antioxidantes, energéticos, mucho líquido. Los alimentos deben ser ricos en proteínas y de rápida absorción. En una expedición como esta, en donde hay menos oxígeno, se tiene que ir con reserva, esto significa ir con bastante grasa acumulada en el cuerpo, porque en la montaña, así estés sentado, tu organismo quema calorías más rápido para compensar la falta de oxígeno y las bajas temperaturas. Y lo primero que se pierde es masa muscular. Hay gente que se desnutre tanto que no puede caminar.
¿Estás nervioso?
No (sonríe).
¿Recuerdas alguna anécdota?
El año pasado, cuando estaba tratando de escalar una montaña, había un frío tan intenso y un viento tan fuerte que solo con sacarme un ratito el guante para ponerme otro más grueso, me di cuenta que no sentía mis manos. Sentí desesperación y miedo. Porque si no sientes tus dedos, no puedes sostenerte y piensas que te puedes caer.
¿Qué hiciste?
Traté de bajar, pero no podía por el dolor en mis manos. Entonces traté de que vuelva la circulación con calor. Si uno no evita parar el entumecimiento que siente, este va a seguir avanzando. Afortunadamente después de unos 20 minutos volvió la sangre a mis manos y pude seguir escalando.
¿Te sorprendiste cuando el proyecto Andes Challenge te convocó para que seas parte de su ruta extrema, hacer el recorrido desde del nevado Vallunaraju hasta la playa Tortugas en 24 horas?
Me gusta que hayan confiado en mí. Por eso, cuando Benjamín Benkelo Morales me convocó, acepté el reto.
24 horas es poco tiempo, ¿no?
Sí, por eso el reto fue grande. Me lo propuse y afortunadamente lo logré. Bajé del nevado en Huaraz hasta la playa Tortugas en Casma en 20 horas. Lo hice usando mis propios medios, montando bicicleta, corriendo, escalando, etc. Esto fue un entrenamiento para lo que voy a hacer ahora, escalar el Everest.
Logras todo lo que te propones?
Trato de hacerlo. Cuando uno tiene voluntad y perseverancia, sí se puede. Aunque haya veces que me sienta cansado, mi mente sabe que tengo que seguir entrenando.
¿Cómo te entrenas?
Cuando estoy en Lima practico crossfit, que es un sistema de entrenamiento de ejercicios físicos y variados, con movimientos funcionales, ejecutados a alta intensidad. Cuando estoy fuera, entreno todo el tiempo en la montaña. Mi cuerpo debe acostumbrarse a la altura y a la falta de oxígeno. Por eso, viajo mucho. De nada me vale hacer un entrenamiento si no tengo una organización.
Imagino que prepararte para soportar la altura habrá sido todo un proceso. ¿Alguna vez sufriste de soroche?
Sí, hace muchos años cuando estaba llevando un curso básico de montañismo por primera vez, subí una montaña a una altitud de 4.300 metros. Me quería morir. Estaba verde. Me dolía la cabeza, uff…me sentía fatal.
Ahora ya estás acostumbrado.
Sí, el cuerpo es como que leyera que uno está en la altura y prepara los mecanismos necesarios para que no te choque la altura. Pero eso es un proceso. Como el deporte es mi vida, todo el tiempo estoy entrenando. Yo nunca descanso. Ahora estoy entrenando de forma más intensa desde setiembre para irme al Everest. Ese es el tiempo que uno debe practicar como mínimo.
Después de escalar el monte Everest, ¿qué viene?
Luego me voy a Huaraz. La temporada de mayor trabajo en la montaña es precisamente entre julio, agosto y setiembre. Después seguiré entrenando para emprender mi nueva travesía. Solo que aún no sé a dónde será.
La gente dice que eres huaracino…
Muchos creen que soy de Huaraz, pero soy limeño. Lo que pasa es que por mi trabajo paro mucho en Huaraz. Allá está la sede de Asociación de Guías de Montaña, a la cual pertenezco. Toda la gente de allá me ha adoptado. Por eso siempre digo: “yo no soy de Lima, soy del Perú”.
“¿MI VIDA O LA MONTAÑA?”
¿Es cierto que desde los 17 años tuviste claro que querías ser montañista?
Sí, pero fue algo fortuito. Yo no sabía que existía el montañismo como deporte. Pensé que esto era algo que existía solamente fuera del país. Entonces vi un anuncio del Club Andino Peruano sobre un curso que duraba un mes, y me gustó. Llegaban los fines de semana y me iba a la montaña, escalaba roca, aprendí muchas técnicas.
¿Podrías vivir sin hacer montañismo?
No. Si a los 70 u 80 años no tengo el mismo físico o ritmo que ahora, igual lo seguiría haciendo. No concibo mi vida sin este deporte.
Sé que para escalar se requiere un continuo trabajo con la mente.
En la mente está todo. La perseverancia y la decisión están ahí. Pero también hay un punto en que uno dice hasta acá no más, no voy a arriesgar mi vida. Si te mandas, sabes que las consecuencias pueden ser mortales.
¿Eso lo haces por tu familia?
No necesariamente. Solo que uno tiene que priorizar sus metas, y yo quiero escalar las 14 montañas más altas del mundo. Hay momentos que uno se pregunta: ¿mi vida o la montaña?
Tú eliges la vida.
Sí, claro.
Pero en el montañismo las cosas se pueden salir de tus manos, ¿qué pasa un día cualquiera te cae una avalancha encima?
Uno nunca sabe qué va a pasar. La montaña puede ser maravillosa cuando todo está tranquilo, pero si no tomas las medidas necesarias, hasta una montaña fácil puede ser riesgosa.
¿Cómo es una montaña fácil?
Es aquella que tiene una pendiente inclinada como de 30 a 40 grados, no hay muchas grietas. Una montaña difícil es mucho más vertical, tiene roca, hielo, nieve. Está a más metros del nivel del mar. Para esta última se necesita más técnica. Pero a veces, en las montañas más fáciles es en donde ocurren más accidentes porque por ser más simples, uno se confía y no les presta mucha atención.
¿Nunca te cansas?
Claro. Hay veces que a 8.300 metros de altura, con solo empezar ya te cansas. Pero me digo: “no puede ser”. Ante eso, marco un ritmo, me concentro, me engancho y ya está. Es poco a poco.
¿Cuál es el motor que te impulsa a seguir?
Quiero ser el primer peruano en llevar la bandera nacional a la cima del Everest. Eso lo tengo claro. Si no tienes objetivos, todo lo que puedes querer se puede venir abajo. Las metas hacen que uno se sienta motivado y lleno. Para mí, lo más complicado es conseguir el presupuesto necesario y el auspicio de distintas empresas.
¿Crees que el Gobierno debería promover más el deporte de montaña?
Claro. El Estado debería apoyar más a los deportistas. Si bien, a mí desde hace tres años me apoya el Instituto Peruano del Deporte, y espero que este año también lo siga haciendo, es complicado mantenerse en este camino. Es difícil conseguir los auspicios, hay que tocar muchas puertas y la mayoría de veces, no tienes respuestas.
¿Nunca has estado al borde de la muerte?
Al borde, nunca. Pero algunas veces me he sentido muy mal, llegando al punto de casi caerme desde los 200 metros de altura, pero ahí lo que se requieres es conseguir un lugar de dónde sostenerte, además de mucho control. Eso te lo da la experiencia. Yo he visto morir mucha gente cerca de mí por ataques cardíacos, por desnutrición, etc. Es fuerte, pero es así.
¿Tu familia apoya lo que haces?
Mi mamá en un principio me decía que haga algo útil, que me siga dedicando a la ingeniería industrial que era lo que estaba estudiando, porque decía que el montañismo no me iba a dar plata. Pensaba que estaba perdiendo mi tiempo. Luego se dieron cuenta que estaban equivocados. Ahora ya es mi fan.
¿Tienes pareja actualmente?
No, no tengo o tiempo.
¿Qué te dice tu hijo?
Mi hijo me entiende. No siente miedo cuando le digo que me tengo que ir de viaje. Confía en su papá.
¿Qué sería de él si te pasara algo?
Es que no pienso en eso. Sé que el riesgo es enorme pero mi mente no se enfoca en el peligro solo en la acción.
Se ve que eres fuerte.
No, tranquilo nomás. Tampoco me considero especial. Siempre me siento igual. Tengo mi vida común y corriente. Solo hay que tomar precauciones. Por ejemplo, en la zona de la muerte que es aquel lugar donde la altura sobrepasa los 8.00 metros, uno no puede quedarse más de 24 horas, porque si no entra suficiente oxígeno a tu cerebro te puedes morir. Yo me he quedado una vez aquí 36 horas. Las últimas doce horas estuve desesperado.
Te quedaste más tiempo del que debías.
No era el plan. Estaba con dos canadienses, pero a diferencia de mí ellos estaban con máscaras de oxígeno, yo no. Por eso, estaba desesperado.
¿A qué o quién te aferraste en ese momento?
A mi mente.
¿Cuál es la montaña que más te ha gustado escalar?
La Cordillera Blanca. Desde aquí hay unos paisajes preciosos. Y cuando atardece es mucho mejor.
¿Qué sientes cuando llegas a la cima del éxito?
Me siento muy bien, porque ya no tengo que seguir escalando (risas). Se sienten una mezcla de emociones. La felicidad es muy grande al ver que logras lo que estabas queriendo hacer. Esta se combina con una pequeña dosis de adrenalina, que va bajando poco a poco al ver que ya no hay más por escalar.
Por primera vez, en nuestro país se efectuará el reto deportivo de aventura “Los Andes Challenge Non Stop”, el cual consistirá en ascender a la cumbre del nevado Vallunaraju, a 5 mil 686 metros sobre el nivel del mar en la Cordillera Blanca, para luego descender hasta la playa Tortugas, en la provincia ancashina de Casma.El Servicio Nacional de Áreas Naturales Protegidas por el Estado (Sernanp) del Ministerio del Ambiente, auspiciador del evento, informó que se cumplirá en un lapso menor a las 24 horas, combinando diferentes disciplinas deportivas como el montañismo, esquí, bicicleta de montaña y carrera de resistencia.
El encargado del reto es el montañista Richard Hidalgo, quien ha participado en dos expediciones exitosas al Himalaya en 2006 y 2007, logrando en aquellas oportunidades ascender a más de ocho mil metros sobre el nivel del mar, sin la ayuda de oxígeno envasado.
La actividad es posible gracias a la geografía privilegiada del departamento de Áncash, que cuenta con el callejón de Huaylas y la Cordillera Blanca, ubicada en el Parque Nacional Huascarán, declarado Patrimonio Natural de la Humanidad.
A través de este reto se busca sensibilizar y crear conciencia acerca de la importancia de estos espacios naturales, así como de las reservas de agua con las que contamos en el futuro y que se encuentran en forma sólida en el hielo que cubre las montañas.
Este ecosistema de montaña se encuentra seriamente amenazado por la presión humana y el cambio climático. La forestación de las áreas altoandinas es una de las formas viables para conservar y mantener en el futuro el recurso agua.
Con este evento se establecerá un récord mundial que servirá, a partir del próximo año, como referencia para futuros retos de campeonatos con varios competidores, que nos ubicarán en el mapa mundial de los deportes de aventura.
Información de la llamada de Richard a Ana Luisa, publicado en Camachoton.
Anoche volví a hablar con Richard, esta vez bastante largo.
Me pudo contar con detalles las últimas noticias de la expedición, desde el día 20 de mayo hasta ayer. La pondré en orden cronológico para que no se me pase nada.
20-21 mayo
Ventana de buen tiempo. Resultó ser más corta de lo que se esperaba. Algunas expediciones hicieron cumbre; muchos de ellos regresaron con congelamientos, hubo un montañista noruego que estuvo desaparecido por tres días (con mucha suerte fue encontrado vivo en el C3) y murieron dos personas: un checo en el C1 y un canadiense en el llamado “segundo paso” (8500 msnm).
21 mayo
Richard sale del Campo Base Avanzado (CBA) y duerme en el C1 (7150 msnm)
22 mayo
Sale del C1, llega al C2, pero se ve obligado a regresar por fuertes vientos. Regresa al CBA.
23 mayo
Contradicción en pronósticos del tiempo, pero la mayoría supone una nueva ventana de buen tiempo a partir del 27 de mayo (esta nunca se produjo).
25 mayo
Muchas expediciones salen, pero Richard decide quedarse en el CBA. Esa noche la nieve alcanzó más de un metro.
27 mayo
Richard sale nuevamente al C1 y duerme allí. La mayoría de expediciones abandonan (croatas, colombianos, canadienses).
28 mayo
Descanso en C1 con Gabriel Filippi y Elia, su camarógrafo (ambos canadienses)
29 mayo
Richard se dirige al C2 con intención de tratar la cumbre ese mismo día, pero a 150 m del campamento tuvo que regresar. En sus propias palabras: “Sin exagerar, chatita, ¡los vientos eran de más de 80 Kms por hora! Incluso me tuve que cambiar los guantes porque ya no sentía los dedos de las manos, sobre todo los meñiques…”
Bajó, entonces, al C1 y durmió allí.
30 mayo
Richard y los dos canadienses evalúan la situación y deciden bajar al CBA para recuperarse. Fue una buena decisión, porque el tiempo empeoró radicalmente.
31 mayo
Descanso en el CBA. Llega una expedición compuesta por dos checos que previamente intentaron (fallidamente) subir el Annapurna. El tiempo allí tampoco ha sido bueno.
1 junio
Los porteadores contratados por la expedición canadiense se rebelan y deciden no acompañarlos más. Aunque este problema no toca directamente a Richard, me comentó que, de todos modos, produjo una gran tensión en el campamento. Arguyendo mal tiempo y demasiados peligros, los sherpas simplemente se retiran.
Nuestro amigo, los dos canadienses y los dos checos son los únicos que quedan en la gran montaña. Han decidido salir juntos (para así minimizar riesgos) el día 2 de junio. Si el clima les es propicio y el Everest lo permite, estarían alcanzando la cumbre hacia el 4 ó 5 de junio.
Vale la pena mencionar, además, que el viento monzón del suroeste ya empezó. Este se caracteriza, según Richard, porque trae consigo mucha nieve, pero a la vez “corta” el viento del lado norte, lo cual sería conveniente para su expedición.
Richard está bien: completo, expectante… y hasta bromista, como siempre.
Mandó saludos y agradecimientos para todos los que desde aquí lo acompañamos y se lamentó (una vez más) de que sus equipos de comunicación (computadora, teléfono satelital) no hayan soportado la altura en la que él se encuentra.
Esperemos, entonces, que el Everest se muestre generoso con nuestro compatriota.
Hoy hemos podido leer en mounteverest que Richard junto al equipo del canadiense Filippi compuesto por su camarógrafo y algunos sherpas, estarán tratando de llegar al C2 desde en C1 a donde retrocedieron despues de luchar el día anterior con vientos de hasta 70 km/h.
Los equipos colombiano y de la ex-Yugoslavia que permanecían hasta el día de ayer, decidieron retirarse debido a las extremas condiciones.
Cabe resaltar que Richard sigue estando solo, dado que a pesar que va junto al equipo canadiense, va solo y mueve solo toda la logística que implica el ascenso.
Detalle de la noticia:
05:57 am CDT May 29, 2009 (MountEverest.net) A gruelling descent in thick fog and deep snow took the Kazakh team through the Khumbu icefall back to BC at last.
Rough conditions forced the Serbian and Colombian teams back also on Everest north side. Only Gabriel Filippi, his cameraman, Richard Hidalgo and some Sherpas hoped to reach C2 today.
Lhotse-Everest traverse: Kazakhs back in BC
”We are in BC,” read Maxut’s SMS yesterday. “We survived with God’s help.”
Max, Vaso, Svetlana, Dimitri and Nikolai arrived in BC after dark yesterday, at 8:00pm, local time. The climb down from camp 1 had taken all day in thick fog and deep snow.
Max told Andrey Verkhovod over the phone today that after the recent snow falls, the route in the icefall became completely different. The climbers had to feel their way down in the fog; trying to uncover old ropes buried in the fresh snow. “It was a gruelling descent – visibility was 30 meters at best,” Max said.
This morning the team started the trek back to Lukla.
Everest North side: Fewer men on summit push
”Gabriel and his team, accompanied by the 17-member Serbian team, worked hard to break trail and free the ropes buried under a meter of fresh snow up to 7,350m,” Filippi’s home team reported yesterday. “The climbers stopped at a couloir between C1 and C2. At certain times, wind-speed reached up to 70km/h. At return in C1, the Colombian and Serbian teams decided to call their attempts off – conditions were too tough.”
“Gabriel, his camera operator, Peruvian Richard Hidalgo and their Sherpas have remained in C1 though,” the crew added. “They still hope for weather conditions to improve in order to try to reach C2 tomorrow (today).”
Hace unos minutos nos ha llegado la noticia que Richard estaría atacando la cumbre del Everest el día 28 en la mañana (hora Himalaya).
Esta noticia viene de la llamada que hizo Richard a Ana Luisa ¨La Chata¨ Burga y la noticia aparecida en una web local a raiz de la conversación sostenida por Richard con CPN radio.
Fuerza Richard!!!
No olviden visitar la página de Richard Hidalgo http://blog.richardhidalgo.com/
Después de mucho batallar y gracias al valioso apoyo de las empresas (mis auspiciadores) que depositaron toda su confianza en la expedición, finalmente, pude enrrumbar viaje hacia Katmandu (Nepal) y llegar después de 2 largos y cansados días. Es mi cuarta expedición y en Thamel, la zona turística de la ciudad, se observan algunas nuevas construcciones de centros comerciales, principalmente, de equipo de montaña, siendo el turismo de aventura y cultural la principal fuente de ingreso de la capital (y porque no del país, también), pero sigue manteniendo la informalidad de siempre: autos, bicicletas, Ricchos (especie de taxicholo), peatones, motos, sumado esto a las bocinas, música y el olor a incienso…todo esto, en una misma calle.
La vertiente norte del Everest (lado Tibetano) recien abierta para los extranjeros, razón por la cual todas las expediciones están a la espera de sus respectivos permisos y visas. Yo, al igual que el resto, aprovecho para hacer compras de último momento (gas, algo de comida, botas, carpa, etc) y estoy listo para salir en dirección al Everest, la ruta será: Katmandu, Khodari, Zangmu, Nyalam y Tingri, último pueblo en donde estaré algunos dias antes de dirigirme hacia el campamento base de la montaña.
Nada más cruzar el Puente de la Amistad, punto que marca la frontera entre Nepal y China, (Tibet) hay que pasar por los controles respectivos de migración e inmediatamente despuescontinuar hacia Zangmu (2750mt), ya en territorio Chino. Aquí, el horario que rige es el de Beiging y esto es para toda China, asi que solo nos queda ajustar nuestros relojes al nuevo horario. Los días amanecerán aun oscuros y por las noches el Sol aun nos acompañará. Habrá que acostumbrase. Ahora a dormir y descansar.
Muy temprano, después de tomar desayuno, salgo hacia Nyalam, la carretera ahora está asfaltada (hecha para el recorrido de la antorcha olímpica, el año pasado), siguen algunas reparaciones pero, con esta gran ventaja, se nota la diferencia entre lo que era hace dos años y ahora. En menos de lo que puedo darme cuenta ya estoy en Nyalam (en 1hora y media)
Nyalam (3700mt), me instalo en el mismo hotel (si se le puede llamar asi). Aquí permaneceré dos días para ir aclimatando, y como ya estuve antes por aquí decido ir a otro cerro para empezar a aclimatar. Finalmente son 1050 metros de desnivel, la vista es magnífica, se puede ver el Shishapangma (8027mt) que subí en el 2006. Subo y bajo al toque, para el almuerzo…mal jugado, mis piernas quedan adoloridas y resentidas por unos tres días. Ya se como es esto, así que tengo que tomármelo con calma, al menos me cuido de no enfermarme de gripe o tos. El clima es muy seco y polvoriento.
Tingri (4300mt), digamos que no es un pueblo de lo mas agradable y pintoresco, como alguno de los pueblos de nuestra serranía peruanay lo único que uno deseaes que pasen los días rápidamente para poder abandonar este lugar perdido en la planicie Tibetana. Nada que hacer, solo descansar y aclimatar.
Campamento Base (5000mt), por fin… De aquí en adelante, recién empieza la aventura. La 4×4 que me ha estado transportando, desde Zangmu, hasta aquí nomas llegará. Ni bien nos vamos acercando, la presencia del Everest será permanente… hasta el final. Pasamos un control militar y ya estamos. Casi todas las expediciones ya se encuentran aquí. El CB es super amplio y no hay un lugar definido, por eso cada expedición ha escogido el lugar que mejor le parezca. Hace mucho viento y eso levanta mucho polvo, por lo que hay que tener cuidado con los aparatos electrónicos.
En los días que permaneceré aquí hago un par de subidas a un cerro llegando hasta los 5600 y 5800 metros como parte de mi aclimatación y después de eso, finalmente, logro ducharme, pasados8 dias desde que sali de Katmandu…Yeahhh!
Lo malo de este campamento es que no hay señal satelital, el lugar es muy cerrado, y antes de abandonar el CB (donde permanecí7 dias) subo a un cerro y envio algunos correos.
Campamento Intermedio (5550mt), a 4 horas del CB, es un campamento mediocre, con lo básico y necesario, solo para pasar una noche camino al CBA. Cuando salí del CB, los Yaks (bestias de carga) ya habían partido así que no me quedó más remedio que “cargar” con lo que quedaba de mis cosas (que no era poco), al día siguiente aligero el peso de mi mochila y mi espalda lo agradece. Esta vez no me ganaron los Yaks.
Campamento Base Avanzada (6200mt), solo bastaron 5 horas y casi todas las expediciones ya están aquí, nuestro campamento es el más próximo al glaciar (a 30 minutos) algo que agradeceremos después. Desde que llegué el clima ha estado algo variable pero no del todo malo: sol, viento, alguna ligera nevada, pero eso si, mucho, mucho frío. Lo primero que hago es cambiar la hora de mi reloj: “Beiging time” por “Nepal time”, ¡Aquí, en la montaña la naturaleza es la que marca la hora!
Como ya mencionamos Richard Hidalgo está partiendo este 10 de Abril a los Himalayas para escalar el Everest en solo y sin oxigeno.
Para apoyar a la expedición se han hecho unos polos que ya están a la venta. Los polos van a estar a 30 nuevos soles y los puedes adquirir llamando a Ana Luisa Burga al los teléfonos 9910083772 o 417*9384. También puedes escribirle a analuisaburga@gmail.com y hacer tus pedidos o preguntar en que otros lugares se pueden adquirir los polos.
También van a estar a la venta en la venta (hoy en la noche) y en la fiesta profondos (para más info de las actividades ver post anterior).
Aquí los polos que vienen en color negro con letras en amarillo, azul, morado, naranja o verde.